Extremadura tiene lo que el turista quiere

Si el turismo sigue creciendo al ritmo que lo lleva haciendo, acabaremos el año con un 10% de visitantes más que en 2015. Es la previsión de la Organización Mundial de Turismo para España que, por encima de las cifras, revela que los turistas quieren venir a este país. También a Extremadura, que ha recibido un 6,53% más de viajeros en lo que va de 2016 respecto al mismo período del ejercicio pasado, según el Instituto Nacional de Estadística.

Por encima de las cifras, para visualizar estos comportamientos hay que buscar situaciones que los reflejan, como el hecho de que un millar de ciclistas profesionales y aficionados hayan corrido a apuntarse a la Marcha BTT Reserva de la Biosfera de Monfragüe. Una ruta no competitiva, en la que no se ofrece quedar el primero ni recompensa económica, sino el placer de pedalear por el paisaje único que es la dehesa extremeña y que ha sido reclamo suficiente para que mil aficionados a las dos ruedas, a los que hay que sumar sus acompañantes, elijan Extremadura para el fin de semana del 15 y 16 de octubre.

Quieren venir sí, y quieren hacerlo para disfrutar del turismo en Extremadura. De experiencias como esta de cicloturismo, uno de los atractivos turísticos en alza junto a la naturaleza, que este otoño volverá a llenar los bosques del Valle del Ambroz de caminantes dispuestos a pasear entre castaños milenarios, que buscarán las espectaculares cascadas del Jerte o setas en Sierra de Gata, mientras habrá quien quiera experimentar en vivo y en directo la inmensidad de sentirse pequeño en el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara.

Viajeros que acudirán al olor de la alacena de Extremadura, que ha hecho que Mérida sea Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica este año, que buscarán vivir desde dentro citas populares como Jarramplas de Piornal y el resto de las Fiestas de Interés Turístico de Extremadura, que son unas cuantas. Acudirán también al calor de los balnearios para recargar pilas en invierno, buscarán el mejor encuadre para sus fotos entre los cerezos en flor, almendros y frutales de la provincia de Badajoz en primavera, se zambullirán en las zonas de baño naturales de la región llegado el verano o buscarán sitio en festivales estivales de teatro como los de Cáceres, Alcántara y Mérida.

Tienen, también, un cielo limpio y generoso para practicar astroturismo en Extremadura todo el año y recorridos culturales abanderados por las tres Ciudades Patrimonio de la Humanidad que son Cáceres, Guadalupe y Mérida.

Conseguir que quieran volver, volver, volver

El turista busca sensaciones y Extremadura las tiene para dar y tomar. La materia prima está ahí y se va envolviendo de forma atractiva como corresponde a un gran regalo, contribuyendo  a desestacionalizar el flujo de viajeros, que no es otra cosa que repartir a los visitantes a lo largo de todo el año.

La llamada tiene eco pero siempre hay que aspirar a agrandarlo y, sobre todo, a que no se apague. De ahí la necesidad de seguir sumando esfuerzos entre Administración y promotores, implicados en el objetivo común de implantar un turismo con el sello de excelencia en Extremadura. Un trabajo a dos bandas que sea motor de desarrollo sostenible de las economías locales, siempre bajo la exigencia de mantener la calidad de lo auténtico y la premisa de no bajar la guardia en la atención de nuestros huéspedes, en quienes debemos mantener vivo el deseo de querer volver, volver, volver.

Fuente: http://planvex.es/web/2016/10/turismo-extremadura-2016/